Pero tuve suerte y, sobretodo, valió la pena. En unas semanas encontré trabajo. Casa me costó más, casi un mes. Y así empecé, sin conocer a nadie ni a nada. Hubo días muy duros, mucho. Noches muy solo, demasiado solo. Y semanas seguidas así. Y meses. Y lágrimas. Y después de estos años, volvería a hacerlo, volvería a hacer las maletas y volvería a Ver porno.
Podría alargarme mucho en todos esos primeros meses y en todos estos años, pero ya habrá tiempo. Ahora trabajo, conozco mucha gente, no tengo piso propio...pero espero que algún día lo tenga y, sobretodo, no me asusta cambiar.
Bueno, ya estamos por aquí de nuevo. Al menos, el viaje de vuelta fue menos ajetreado que el de ida y no tuvimos problemas ni retrasos con el avión. Eso sí, según el piloto, nos informaron que 'cruzaremos un frente de turbulencias al sobrevolar la península que harán el viaje un poco incomodo. En ningún caso se verá afectada la seguridad del vuelo'. Pues eso...tuvimos un poquito de movimiento, pero ayudó a hacer el trayecto más 'leer mas' ...
Por lo demás, por mi isla genial. Allí no se celebra tanto la semana Santa, no hay tanta tradición de procesiones y , aunque se celebran, son mucho más pequeñas, así que como yo tampoco fui a ninguna, de eso si que no os cuento nada. Pero si me traigo cosas, me he traido un poco de color (si, al fin un poco más morenito), me he traido mucho sueño, bastante cansancio...muchos kilos de más (esto de comer en casa...ya se sabe, todo los días a hartarse!!) y me he traido también muchas fotos que ya iré publicando o enviando si alguien quiere.
Ahora voy a intentar ponerme de nuevo al día, volver a acostumbrarme al ajetreo de la capital y a mentalizarme de nuevo de que estoy en la ciudad. De momento, el madrugón de hoy lunes ya lo he superado, las prisas y carreras por Madrid a primera hora de la mañana también lo llevo bien, me queda acelerarme un poco, integrarme de nuevo en el clima de aquí y, en breve, vuelvo a ser un isleño en la ciudad...
lunes, 21 de diciembre de 2015
miércoles, 16 de diciembre de 2015
Porno casero
Ayer mi calle amaneció sobre las 7:30h. Amaneció para mi, claro, porque mi calle supongo que se queda toda la noche, pero al no verla, no sabemos si, en verdad, sigue allí cuando nadie pasea por ella.
Aun así, yo no bajé a verla hasta pasadas las 8h...solo la vi por mi ventana, mientras desayunaba. Y vi, como cada día, como descargaban la fruta de la tienda de abajo y como los primeros coches se iban también, dejando el asfalto vacío y libre para el Porno casero.
Mi calle se llama como se llama en honor a un escritor, nacido en Cuenca en 1800 y que, por lo visto, estudió en Madrid, donde terminó como profesor de Universidad de varias materias. Es un nombre bonito, para una calle bonita. Nunca nos fijamos en nuestras calles, y eso que los que vivimos en una ciudad, pasamos mucho tiempo en ellas. Igual es que estos días y últimamente estoy algo más triste...y decaido y claro, en estos días somos especialmente sensibles a todo lo que pasa a nuestro Porno casero...
En mi calle no hay grandes atascos, ni demasiado tráfico, por suerte. Mi calle está en una zona bastante tranquila, por el Norte de Madrid. Con muchos arbolitos y jardines. Y eso me encanta!
En mi calle hay tiendas, de las de toda la vida. Tenemos todo lo necesario para sobrevivir sin andar demasiado (farmacia, panadería, super y cajeros) así que mi calle me gusta. También tiene una iglesia, de estas de estilo más moderno, donde los domingos por la mañana, cuando uno va a comprar el pan con cara de sueño, pelos de león y chandal de toda la vida, es fácil encontrarse a todas las personas mayores del barrio, con nietos y familiares, vestidos con trajes y joyas para ir a la iglesia. No entiendo, a veces, porqué tanta ostentación para acudir a la iglesia...pero tampoco buscaré razones...mejor no polemizar.
Aun así, yo no bajé a verla hasta pasadas las 8h...solo la vi por mi ventana, mientras desayunaba. Y vi, como cada día, como descargaban la fruta de la tienda de abajo y como los primeros coches se iban también, dejando el asfalto vacío y libre para el Porno casero.
Mi calle se llama como se llama en honor a un escritor, nacido en Cuenca en 1800 y que, por lo visto, estudió en Madrid, donde terminó como profesor de Universidad de varias materias. Es un nombre bonito, para una calle bonita. Nunca nos fijamos en nuestras calles, y eso que los que vivimos en una ciudad, pasamos mucho tiempo en ellas. Igual es que estos días y últimamente estoy algo más triste...y decaido y claro, en estos días somos especialmente sensibles a todo lo que pasa a nuestro Porno casero...
En mi calle no hay grandes atascos, ni demasiado tráfico, por suerte. Mi calle está en una zona bastante tranquila, por el Norte de Madrid. Con muchos arbolitos y jardines. Y eso me encanta!
En mi calle hay tiendas, de las de toda la vida. Tenemos todo lo necesario para sobrevivir sin andar demasiado (farmacia, panadería, super y cajeros) así que mi calle me gusta. También tiene una iglesia, de estas de estilo más moderno, donde los domingos por la mañana, cuando uno va a comprar el pan con cara de sueño, pelos de león y chandal de toda la vida, es fácil encontrarse a todas las personas mayores del barrio, con nietos y familiares, vestidos con trajes y joyas para ir a la iglesia. No entiendo, a veces, porqué tanta ostentación para acudir a la iglesia...pero tampoco buscaré razones...mejor no polemizar.
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